GOLPES DE MANTENIMIENTO

M.Medina | 12 enero 2013 , ,
Foto realizada por http://www.socialpadel.es

CAROLINA NAVARRO HACIENDO UNA VOLEA DE MANTENIMIENTO¿Qué son,

para qué sirven y

cuando utilizarlos?

En relación con los golpes de transición, de los que ya hemos hablado, queremos hablar de los golpes de mantenimiento.

[pullquote_right]Objetivo: buscar la continuidad del punto y conservar la posición en pista.[/pullquote_right]

Se nos presenta la oportunidad de ejecutar este golpe cuando nos llega una bola relativamente cómoda para poder golpearla y dirigirla con intención, pero no tan cómoda como para poder atacarla. Puede ser porque estemos fuera de sitio, o si estamos bien colocados,  porque sea una bola baja, o fuerte, o lejos de nosotros.

Cuando nos enfrentemos a una bola de estas características deberíamos jugar al rival que esté peor colocado en el campo, al más flojo de la pareja, o al que esté teniendo peor partido, una bola suave a las esquinas, o al centro. Cualquier golpe que busque incomodar o desplazar al rival, pero sin asumir mucho riesgo.

También utilizamos estos golpes para defender nuestra posición en la pista. Recurrimos a ellos cuando el rival envía golpes destinados a sacarnos de nuestra posición (por ejemplo, nos lanzan un globo cuando nosotros estamos en la red).  Utilizaremos estos golpes cuando podamos devolver la pelota al rival conservando nuestra posición. Por ejemplo, si nos hacen un globo a mitad de pista, podemos hacer una bandeja y mantener nuestra posición en la red.

[quote]La bandeja es el ejemplo más claro de golpe de mantenimiento.[/quote]

El objetivo de este golpe no es cerrar el punto. Recordemos nuestros objetivos: mantener la posición y continuar la jugada. De nuevo: paciencia y cabeza. ¿Qué puedo hacer con esta bola? ¿Donde puedo enviarla para hacer daño al contrincante, sin asumir más riesgo del necesario?

Otro ejemplo de este tipo de golpes son las voleas. Cuando la volea nos llega baja y no podemos atacarla, o demasiado fuerte tras una bajada de pared del rival, simplemente nuestro objetivo es meter la bola dentro del campo. Si puede complicar al rival, mejor. Pero el objetivo es que el punto siga abierto, y poder tener opciones para ganarlo. Si fallamos nosotros, el rival no tendrá, ni siquiera que molestarse en ganarnos el punto. Se lo habremos regalado nosotros. De modo, que cuando tengamos una bola de este tipo: paciencia, calma, y a seguir preparando el punto.

Recordamos que hay que controlar el porcentaje riesgo.

Foto de portada propiedad de   http://www.socialpadel.es

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