Fascitis Plantar y Como Prevenirla

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El número 1 del Mundo, Fernando Belasteguin, la sufrió en sus “pies” durante el 2013 y le obligo a retirarse en la última final del año que se disputó en el Masters de Madrid contra Sanyo y Maxi.

¿Pero que sabemos de esta dolencia?, ¿Cómo podemos prevernirla?, aquí en PadelQ.com, os explicamos las claves y os ayudamos a tratarla.

¿Qué es?

La fascia plantar es la envoltura que cubre los músculos cortos de la bóveda del pie, extendiéndose desde los dedos hasta el hueso del talón. Bien por excesivo trabajo del músculo o por daño directo sobre los huesos o ligamentos de la planta del pie, se puede originar una inflamación, que se traduce en la temida “fascitis plantar”.

¿Por qué aparece la lesión?

La zona puede lesionarse por un cambio de zapatillas o calzado de calle, así como por alguna modificación de la pisada o forma de mover el pie. Por ejemplo, al comenzar la temporada, tras estar un tiempo sin correr, o cuando iniciamos un tipo de entrenamiento al que no estamos acostumbrados (series, cuestas, etc). También suele pasar al terminar el verano, tras utilizar mucho tiempo las chanclas o haber andado descalzo por la piscina o por la playa, especialmente si hemos realizado deportes o actividades de salto o carrera descalzos. Las molestias son casi siempre pasajeras y desaparecen por sí solas. Pero si persistieran debemos buscar una solución rápida, pues suelen cronificarse si no eliminamos la causa (calzado incorrecto, mala pisada por defecto estático, entrenamiento inadecuado, terreno de entrenamiento muy duro).

¿Cómo la detecto?

Cuando se lesiona la fascia, se hace sensible a la palpación toda la bóveda plantar, pero conforme aumenta la tensión por excesivo e incorrecto trabajo el dolor se fija cerca del talón y la zona delantera del hueso calcáneo se vuelve muy sensible a la presión. El talón duele al andar y correr, y al ponerse de pie después de estar un rato sentado. También duele cuando se extiende la planta del pie tirando de los dedos hacia nosotros, y después de una prueba o entrenamiento fuerte, cuando nos enfriamos. Cuando la lesión se vuelve crónica, cualquier roce de la zapatilla o el calzado, incluso andando deprisa, despierta el dolor. Puede atenuarse una vez que se ha calentado la zona para volver a incidir a modo de “punzada” muy localizada cuando se enfría nuevamente el talón.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

La mejor prevención es incluir en nuestro programa de estiramientos de antepié hacia nosotros durante 20 segundos. Igualmente es preciso usar varios pares de zapatillas y cambiarlas con asiduidad. Y si se conocen problemas de pisada, utilizaremos las plantillas correctoras oportunas. En cuanto al tratamiento, deberíamos rechazar como primera opción la infiltración (sobre todo si incluyen corticoides en la mezcla). Mucho antes de esto recurriremos a:

  • Masaje de descarga de los músculos cortos del pie y de toda la planta, con amasamientos nudillares y fricciones cortas longitudinales.
  • Masaje transverso profundo en la inserción del calcáneo, según la técnica de Cyriax, no menos de 15 minutos al día.
  • Electroterapia antiinflamatoria con corrientes diadinámicas, pero sobre todo utilizando ultrasonidos de aplicación pulsátil.
  • Estiramientos de los músculos cortos del pie y largos de la pierna (músculo pedio, músculos tibiales y tríceps sural).
  • Aplicación generosa de hielo después de correr y al acabar el día.
  • Vendaje funcional específico plantar con esparadrapo tipo “taping” para evitar la inflamación por repetidos impactos.
  • Talonera de descarga (porón, soborthane, etc.) y, aún más eficaz, arco ortopédico de descarga, para andar durante el resto del día (pues el vendaje funcional se debe aplicar únicamente para correr).

Cualquiera de estos tratamientos debe ser consultado con un fisioterapeuta que nos explique cómo hacerlos, ya que la estimulación mal realizada puede ser totalmente contraproducente, y puede empeorar nuestra lesión.

Los deportistas suelen tratar de utilizar plantillas de soporte, fisioterapia, un vendaje nocturno para mantener el pie en dorsiflexión, etc.

La curación de la fascitis suele ser complicada y frustrante en ocasiones, pero el mejor tratamiento es el reposo y la rápida intervención de un tratamiento de fisioterapia combinado con antiinflamatorios . En algunos casos cuando la lesión es muy grave o se ha dejado sin tratamiento por mucho tiempo, la mejoría no se evidencia, necesitando infiltraciones de esteroides, terapias de ondas de choque o incluso liberación quirúrgica de la fascia.

En PadelQ.com os animamos a promover que la prevención de cualquier lesión, es el mejor tratamiento posible.

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