Esguince de Tobillo

M.Medina | 8 febrero 2013 , ,
Esguince de Tobillo

Otra de las lesiones más frecuentes en pádel dados los cambios bruscos de dirección, las deslizadas de pista y los parones en seco es el esguince de tobillo.

El tobillo es una articulación de tipo bisagra que recibe cargas enormes, especialmente en la carrera o en deportes con giro sobre la extremidad.

Los esguinces del tobillo son el resultado del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo.

El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que quien lo padece no pueda trabajar o practicar su deporte durante un periodo variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.

Tipos de esguinces de tobillo

  • De primer grado: Son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
  • De segundo grado: Los ligamentos se rompen parcialmente con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
  • De tercer grado: Son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen.

Tratamiento de los esguinces

El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión. La aplicación de hielo es básica en los dos o tres primeros días, junto con la colocación de un vendaje compresivo (realizado siempre por un especialista).
Si hay dolor al caminar, debe evitarse el apoyo usando unas muletas para evitar aumentar la lesión. Dependiendo de la severidad de la lesión una férula o un yeso pueden ser efectivos para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.

La movilización del tobillo (flexión y extensión) y trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación y previenen la rigidez. Dependiendo de la severidad de la lesión tu médico puede ayudarte con un programa de rehabilitación apropiado para conseguir un retorno rápido a la actividad deportiva.

Rehabilitación

Los dos objetivos de la rehabilitación son: Disminuir la inflamación y Fortalecer los músculos que rodean el tobillo.

La inflamación puede reducirse manteniendo el tobillo lo más elevado posible y con la utilización adecuada de la compresión. Realizar ejercicios para fortalecer el tobillo.

Reanudación de la actividad deportiva

Para volver a practicar deportes generalmente se recomienda que la inflamación o el dolor no existan o sean mínimos y que puedan realizarse saltos hacia delante o hacia los lados sobre el tobillo lesionado sin sentir dolor ni inestabilidad.
En los esguinces más graves es una buena idea proteger el tobillo con una tobillera para disminuir la probabilidad de nuevos episodios de esguince.

Tu médico y entrenador deberán guiarte en tu retorno a la práctica deportiva.

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Ejercicio de rango de movimiento: “Escribir con el pie”

Aplicar una bolsa de hielo al tobillo durante 20 minutos. Después trazar las letras del alfabeto en el aire con el dedo gordo. Realizar este ejercicio tres veces al día y hacerlo hasta que se consiga el movimiento completo del tobillo.

Resistencia

Debes iniciar los ejercicios de resistencia una vez recuperada la movilidad completa. Utilizar una goma elástica de un metro. Hacer 30 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios tres veces al día.

a) Flexión plantar: Sujetar ambos extremos de la goma elástica con las manos y pasarla por debajo del pie. Al mismo tiempo que se tira de la goma empujar con el pie lejos del cuerpo. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

b) Dorsiflexión: Atar la goma alrededor de la pata de una mesa y pasar el otro extremo alrededor del dorso del pie. Tira del pie en dirección al tronco. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

c) Inversión: Con la goma fija a un objeto estático, siéntate en una silla. Apoyando el talón en el suelo y llevar el pie hacia dentro contando hasta tres en cada ejercicio.

d) Eversión: Comenzando en la misma posición que en el ejercicio de inversión pero con la banda elástica en dirección inversa, realizar movimientos del pie hacia fuera contando hasta tres.

Fortalecimiento:

Cuando puedas realizar los ejercicios de resistencia fácilmente y sin molestias, dobla la banda elástica (haciendo dos lazos) y haz 10 repeticiones de los mismos ejercicios tres veces al día.
Añade ejercicios en posición “de puntillas”: Ponte de puntillas y cuenta hasta tres, primero con el pie apuntando hacia delante y después hacia dentro y hacia fuera.
Días después, repetir este ejercicio apoyándose en un sólo pie.

Equilibrio:

Posición de “cigüeña”: Elevar la extremidad no lesionada manteniéndose sobre la lesionada durante un minuto. Repetir hasta un total de 5 minutos, tres veces al día. Progresar hasta mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados.

Actividades funcionales:

Cuando puedas caminar sin dolor o cojera, iniciar la carrera por llano. Seguir con carrera realizando giros “en forma de ocho”, y finalmente carrera en zigzag.

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Cómo prevenir esguinces:

  • Usa unas zapatillas acordes a tu pisada para no forzar tu postura natural
  • Trata de correr por superficies planas (ten cuidado con la hierba y con el barro en días lluviosos)
  • Calienta tobillos antes de empezar a correr haciéndolos girar sobre la punta del pie.
  • Potencia tus tobillos en el estiramiento: busca un bordillo y sostén el peso de tu cuerpo sobre la punta del pie y rebota lentamente para reforzar tus tobillos

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