Codo de tenista (Epicondilitis)

M.Medina | 4 febrero 2013 , , , ,
PORTADA CODO TENISTA

El codo de tenista o epicondilitis lateral es una lesión en la parte externa del codo que puede llegar a ser muy dolorosa.

Generalmente es resultado de tensión, sobreuso o traumatismo en la parte exterior del codo.

SÍNTOMAS

El paciente siente un dolor en el codo al tocarlo o moverlo especialmente en movimientos que implican levantar la mano con la palma hacia abajo (extensión).

 La causa mas común es la sobrecarga de los músculos que se insertan en el epicóndilo (uno de los huesos del codo ), es decir, los músculos que tiran de la mano cuando doblamos la muñeca hacia atrás (flexión dorsal de la mano) que son los músculos extensores.

Los músculos extensores van del dorso de mano y dedos a la parte externa del codo (hueso epicóndilo lateral). Si sufren un sobre esfuerzo se inflaman provocando dolor e hinchazón.

La inflamación aparece más fácilmente si la causa es una caída, tirón o golpe en el codo/antebrazo. Si el traumatismo es muy violento puede provocar una rotura de fibras del músculo.

[quote]Es importante que tu médico o fisioterapeuta descarte que el dolor no venga provocado por un problema en el hombro o el cuello ya que los nervios que pasan por el codo hasta la mano comienzan en las cervicales.[/quote]

POSIBLES TRATAMIENTOS

Dentro de la fisioterapia la epicondilitis se trata con varias técnicas que buscan disminuir el dolor y reducir la inflamación. Esto se consigue realizando:

  • Estiramientos de los extensores de la muñeca y dedos.
  • Masaje de toda la musculatura del brazo
  • Movilizaciones de los tendones a la altura del epicondilo.
  • Ultrasonido para reducir la inflamación
  • Cuando la lesión se debe a sobreuso de la musculatura siempre se aconseja reposo de la actividad.

Si por motivos de trabajo (u otros) no se puede reposar se pueden emplear distintos tipos de vendajes , bien que limiten el movimiento de extensión o vendajes que te permitan realizar todos los recorridos articulares a la vez que consiguen la relajación del músculo.

Cuando se ha pasado la fase aguda de la lesión se debe empezar a realizar ejercicios de potenciación de la musculatura para evitar que la lesión reaparezca.

[toggle_box title=”Tratamientos cuando la lesión es crónica (uso del EPI)” width=”Width of toggle box”]

Desgraciadamente, la posibilidad de recaída de la epicondilitis es alta, es común volver a notar la sintomatología al retornar la actividad laboral, deportiva o a las actividades de la vida diaria. A partir de aquí podemos empezar a pensar en un posible cambio degenerativo de la estructura que provoca el dolor y que cronifica la lesión, siendo las terapias conservadoras de la fisioterapia mucho menos eficaces.

Desde hace unos años se ha empezado a utilizar una técnica denominada EPI (electrolisis percutanea intratisular) que esta dando buenos resultados en las lesiones tendinosas sobretodo en las que están cronificadas. La técnica se realiza introduciendo una aguja en el tejido dañado y aplicando una descarga eléctrica que tiene como objetivo provocar una rotura del tejido, para producir una inflamación y a partir de aquí una adecuada regeneración del tendón. La EPI sumada a algunas de las técnicas arriba nombradas como son los vendajes, potenciación, estiramientos etc., posibilitaran un descenso en la sintomatología y una vuelta a la normalidad.

[/toggle_box]

[box_light]Por supuesto y como siempre recomendamos, consulta con tu médico o tu fisioterapeuta antes de tomar cualquier medida, ya que cada lesión debe estudiarse de manera individual por un profesional. [/box_light]

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!